lunes 8 de febrero de 2010

Mauricio Macri en Suiza

Hace unas semanas publicamos en Perfil.com que el gobernador de Buenos Aires Daniel Scioli estaba de vacaciones en Suiza mientras acá su provincia vivía unas internas interesantes que ameritaban la vuelta del kirchnerista (antes menemista).

Obviamente la foto de él esquiando lo más tranquilo hizo que mucha gente cuestione el destino que eligió mientras este país es un hervidero. Pero bueno, se ve que Suiza es un destino elegido por los políticos de primera línea y que no distingue de ideologías.

Quien en estos momentos nos está en Buenos Aires arreglando veredas es Mauricio Macri, jefe de gobierno porteño de la Ciudad de Buenos Aires. "Mauri" se fue unos días a disfrutar de la nieve. Me defiendo antes que me ataquen. Está perfecto que vacacione donde quiera. Esto sólo se escribió para mostrar que de un lado y del otro eligen el mismo lugar.

miércoles 3 de febrero de 2010

De 6,7,8 o columnista de Clarín

Voy a repetir algo que ya comenté anteriormente en el blog y es el reduccionismo que hay hoy en nuestro país. Y sucedió esta semana. Víctor Hugo Morales criticaba con dureza una medida del Gobierno y un compañero comentó "ah claro se ve que ya se alineó y es opositor".

Días más tarde, cuando defendió a Kirchner en relación a la compra del hotel Alto Calafate (defensa que no compartí para nada), un periodista de Santa Cruz me dijo vía chat "lo estoy escuchando al oficialista de VH".

Y esta situación sucede en cualquier ámbito en el que uno discuta. Si de repente critica algo del Gobierno lo tildan de estar con los medios que quieren voltear a Cristina y si defiende alguna medida pasa a ser un columnista de 6,7,8. Nada más ajeno de la realidad. No seamos tan idiotas.

domingo 31 de enero de 2010

Decile chau a Cemento


Leyendo el blog de Silvina Herrera, Noticias subjetivas, me entero que el histórico antro del rock, Cemento, está siendo destruido para que lo use como galpón el Ministerio de Educación de la Ciudad. Ahí tocaron bandas como Sumo, Los Redondos y La Renga.

Al igual que Silvina, no me da bronca que lo tiren abajo porque era muy peligroso y sin dudas que podría haber terminado igual o peor que Cromañón. Fui dos veces a Cemento y una de ellas para ver Attaque 77. Creo que tenía 14 años. Ese día, si bien me gustó el recital (era uno de los primeros que fui) la pasé mal por la falta de aire, el humo y....las bengalas.

En un momento no se veía nada, Ciro Pertusi frenó una canción y gritó: "Si no apagan esas bengalas no seguimos. No se puede respirar la puta que los parió". Las apagaron, el humo se fue de a poco y el recital siguió. Eso ya no pasará más. Cemento dejó de existir.

viernes 29 de enero de 2010

La Bonaerense



Terminé de leer el libro "La Bonaerense" que escribieron los periodistas Carlos Dutil y Ricardo Ragendorfer en 1997 (ahora tengo que leer la segunda parte, "La secta del gatillo"). Fueron ellos dos quienes en 1996 en la Revista Noticias denominaron a la fuerza de seguridad de Buenos Aires como la "maldita policía".

Elegí destacar el fragmento a continuación. Si bien es de la década del ´90, no cambió mucho de lo que tenemos hoy en día, sólo cambien las cifras a pesos. Es importantísimo saber como se manejan estos tipos, sobre todo si vamos a pedir mayor seguridad. ¿Quién desea darle mayor poder a esta organización?. Dice el libro:

El aporte más importante a la "caja" de La Bonaerense proviene de las direcciones generales de Narcotráfico, Investigaciones y Seguridad. El de esta última es conocido entre los Patas Negras como "el tronco", porque por él sube la recaudación tradicional y bajan los "extras para mantener el funcionamiento de las comisarías y los bolsillos de sus jefes.

La Dirección General de Seguridad concentra el mando de las dieciocho unidades regionales, que a su vez controlan las 320 comisarías que La Bonaerense tiene desparramadas a lo ancho del terriotorio provincial; ninguna de las cuales recaudaba por debajo de los 30 mil dólares mensuales, lo que implica un botín fluctuante en los 2 millones de dólares por mes.

Por lo general, ese dinero llega a la Dirección de Seguridad en abultados sobres con billetes de baja denominación y allí se separan en pequeñás cantidades destinadas a las direcciones menores, como Asuntos Judiciales, Logística o Personal.

La colecta comienza en cada seccional, a través de los suboficiales y oficiales del servicio de calle. El subcomisario es el peldaño siguiente y, luego, el comisario. Del producido, la mitad se distribuye así: un sesenta por ciento para el comisario y el cuarenta restante a repartir entre el subcomisario y los integrantes del servicio de calle.

La otra mitad es enviada al jefe de la unidad regional. En tiempos de Klodczyk (jefe policial por ese entonces), al menos, los comisarios debían enviar sus sobres antes del día 30 de cada mes. Cada unoidad regional tiene bajo su ala entre quince y veinte comisarías, por lo tanto, cada jefe de regional percibe mensualmente entre 255 mil y 300 mil dólares.A esa cifra debe agregarse la cosecha propia de las "patotas" regionales -como llaman los policías al Servicio Externo- que, en el peor de los casos, aportan a "la casa" otros 50 mil.Los jefes regionales deben presentarse el día 5 de cada mes ante el director general de Seguridad, llevando el cincuenta por ciento de lo que les llegó a ellos. El subjefe de la Fuerza, tras quedarse con lo suyo, envía el resto nuevamente hacia arriva, con lo quie se cierra el círculo hasta el día 5 del próximo mes.

Ahora voy a cambiar un poco la temática porque sinceramente no me dio tanta gracia leer este libro. Lo recomiendo, pero un día tuve una pesadilla en plena lectura. Soñé que la policía me torturaba en una comisaría, así que no fue tan gracioso.

Por eso empecé a leer "La Guerrita" de Santiago Varela y trata sobre un periodista de Miami que viene a cubrir una guerra entre Uruguay y Argentina por las papeleras, todo escrito con humor. Me reí desde la primera página, así que desde ya también lo recomiendo.

miércoles 27 de enero de 2010

Majul, El Dueño y Wikipedia

“Rafa comparó a Kirchner con Shylock, el usurero judío protagonista central de de otra obra de Shakespeare, El mercader de Venecia. Escrita entre 1594 y 1597, cuenta la historia de Bassanio, un noble pero humilde veneciano que, para cortejar a Porcia, una rica heredera, pide prestados tres mil ducados a su amigo, un comerciante llamado Antonio. Pero Antonio tiene casi toda su fortuna invertida en los barcos que posee en el extranjero. Entonces decide pedirle prestada la suma a Shylock. El prestamista accede, con una sola condición: si Antonio no se la devuelve con intereses y en el tiempo pactado, le tendrá que dar una libra de su propia carne, la más próxima a su corazón”

El dueño, Luis Majul (p. 27, Primera Parte. El verdadero Kirchner; Capítulo 1 “La venganza del boludo”)

“El mercader de Venecia, escrito por Shakespeare entre los años 1594 y 1597 no sería publicada hasta 1600 (…) Bassanio, un noble pero pobre veneciano, le pide a su mejor amigo Antonio, un rico comerciante, que le preste 3.000 ducados que le permitan cortejar a la rica heredera Porcia. Antonio, que tiene todo su dinero empleado en sus barcos en el extranjero, decide pedirle prestada la suma a Shylock, un judío usurero. Shylock acepta dejar el dinero con la condición de que, si la suma no es devuelta en la fecha fijada, Antonio tendrá que dar una libra de su propia carne”

El Mercader de Venecia, Wikipedia.

Inéditas similitudes entre el libro de Majul y la popular Wikipedia que encontró Martín Zariello en su blog Il Corvino. En la foto el periodista aparece junto a su mujer María Conte Grand.

En "El armario de las cosas" me enteré que ella es íntima de Gabriela Michetti. Averiguando un poco más me enteré que es una de las secretarias de mayor confianza. Le arma las reuniones y le define la agenda. Wikipedia y política PRO, lo que está de moda en estos tiempos.

lunes 25 de enero de 2010

"El dinero como elemento de poder me genera calentura"



Noticias: ¿Es verdad que le gusta pagar por sexo?

González Oro: Sí, me encanta pagar por sexo, me calienta. Como me costó mucho ganarlo, creo que el uso del dinero como elemento de poder me genera calentura, es un fetiche.

Noticias: ¿Le gusta más pagar que seducir?

González Oro: Sin dudas pagar. Hay gente a la que le gustan los látigos o se viste de cuero. A mí me gusta pagar.

Extracto de una gran entrevista que realizaron los periodistas Nicolás Diana y Daniel Seifert en la revista Noticias al periodista emblema de Radio 10. Oro simplemente admite que el dinero lo calienta. El tipo que tiene el programa más escuchado de las AM (eso dice algo sobre la sociedad argentina) dijo entre otras cosas allá por 2005:

“Los campesinos (bolivianos), desde su ignorancia, donde las cholas siguen pariendo colgándose de los árboles y largan en posición vertical al feto sobre la tierra, ellas mismas cortan el cordón, una cosa impresionante, donde se puede ver en uno de los principales ríos que atraviesa La Paz (el Choqueyapu) nadar los cadáveres de los chiquitos, porque abortan de manera natural, pero para ellas no hay un valor en eso, es ancestral. Si lo puedo tener lo puedo tener, si no lo tiro al río como tiramos a los gatos. Su moral y su cultura así lo permiten, hay que entender a ese país”.

Relacionado: El plagio del Negro Oro a Elwey Maska Brown en Posdata

domingo 24 de enero de 2010

¿Es problema nuestro?

El otro día en el blog de Lalo Zanoni (él lo tomó de Suelto, sitio de Pablo Benavides) ví este vídeo que me dio escalofríos y me hizo reflexionar. El aviso fue realizado para Casa do Zezinho en Brasil, filmado en el centro de San Pablo.

"¿Porqué algunos niños son problema nuestro y otros no?" dice al final. Espero a quienes vean esto que frenen dos segundos para pensar que mierda estamos haciendo mal: